La leyenda de Huacachina

La Leyenda de Huacachina

¿Alguna vez escuchaste hablar de La Huacachina o del Oasis y sus dunas? Seguramente algún amigo viajero te mostró fotos, videos y te platicó sobre la experiencia del atardecer en el desierto. Si tienes curiosidad de como surgió este lugar, vamos contarte la leyenda de La Huacachina, el oasis encantado de Ica.

Un oasis en el desierto

En el medio del desierto de Ica, a 5 horas en bus desde Lima, se llega al Oasis de Huacachina. Un pequeño pueblo de hostales, restaurantes y tiendas, rodeado de dunas y cuyo principal atractivo es la laguna que desde antaño esta rodeada de leyendas. Encontrándose a 5 kilómetros al oeste de la ciudad de Ica, entre las dunas de arena podemos contemplar la imagen paradisiaca de un oasis, con sus palmeras, eucaliptos y huarangos.

La leyenda de la princesa Incaica, Huacca China

Cuando los Incas caminaban por la tierra, existió una mujer de gran belleza, cuyo amor hacia su enamorado fue tan intenso que termino transformando un paisaje. La mujer era una de las jóvenes princesas Incas, su nombre era Huacca China, que significa: «la que hace llorar». Cuentan que su voz era tan melodiosa y encantadora que los hombres que la oían, rompían en llanto al final.
Enamorada y desconsolada ya que su amor, un guerrero, cierto día no regreso. Se vio forzada por la desolación a buscar un lugar solitario, para ahogar en cantos el nombre de su amado. Encontró un pequeño algarrobo a cuyos pies decidió cavar un pozo durante varias noches, hasta que el agua empezó a brotar, allí sumergía su rostro y gritaba el nombre del guerrero. Repitió ese ritual varias noches más mientras el pozo se hacia más profundo y pronto el agua podía cubrir todo su cuerpo. Para ese momento un hombre que era un espía la había estado observando y obsesionado con su belleza la esperaba cada noche, y fue una de esas noches de luna llena que la princesa luego de darse un baño, cubrió su cuerpo con una sabana, y mientras se peinaba pudo ver en su espejo la figura del extraño hombre que la espiaba. Este, al verse descubierto, abalanzo contra la joven princesa que inicio la huida entre los matorrales, corriendo con energía, fue rasgando su sabana en el laberinto de arbustos, y cada trozo de tela se iba convirtiendo en arena, y de tanta carrera, ya cansada la princesa tropezó, dejando caer su espejo, quebrándose en varios fragmentos y cada trozo se fue convirtiendo en agua, en tanta cantidad que una laguna formo, sumergiendo el cuerpo de Huacca China, quien luego cuentan los pescadores, es la sirena encantada, y que cada noche de luna llena, sale a cantar por su amor, confundiendo a los viajeros que no conocen su leyenda.

Existen varias versiones de la leyenda de Huacachina, pero esta fue la que más me gusto para compartir con ustedes. Por lo general siempre se habla de una mujer joven con el corazón roto, un pozo cavado y una laguna formada a partir de sus lagrimas o creada a partir de fragmentos de un espejo mágico.

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